Gay Blood (Sangre Gay)

Descripción / Description

Hace unos meses, la noticia de la resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en la que se resolvía que cada país podía decidir si prohibir o no a las personas homosexuales ser donantes de sangre por el supuesto alto riesgo que tienen de ser transportadoras de virus como el VIH me revolvió las tripas. Sobre todo por tratarse de una institución en la que la palabra "justicia" forma parte de su título. Y a además porque la suposición de que existe más riesgo de contagio del virus VIH por parte de homosexuales que de heterosexuales sería muy discutible a día de hoy.

Pero sobre todo me indigna el tema en si, y que se haya llevado hasta el Tribunal de la EU, teniendo en cuenta que lo más importante e imprescindible en una donación de sangre es el análisis que se debe de hacer de cada una de las muestras tras la donación, independientemente de quién provenga. Pero el médico francés que decidió coartar las libertades del afectado, Geoffrey Léger, incomprensiblemente no pensaba igual.

 

Afortunadamente cada día se da un paso adelante en lo referente a la lucha contra la desigualdad; una desigualdad que no debería existir por causas de condición sexual únicamente, y que el hecho de enamorarse de un hombre o una mujer no debería ser causa de controversia legal.

 

Parece que en los últimas semanas el colectivo LGTB tiene mucho que celebrar tras la noticia de la legalización del matrimonio homosexual el una país tan conservador como hasta ahora había sido Estados Unidos, y que afecta positivamente al resto del mundo por tratarse del país más mediático y al que siguen todos los demás.

 

Pero aun queda mucho por hacer y muchos países por los que luchar. Países en los que se viven situaciones que a veces rozan el absurdo tratándose de países del primer mundo y que horroriza en el caso de situaciones del segundo y tercer mundo.

Como individuo puedo intentar cambiar las cosas votando y manifestándome en la calle. Pero como artista puedo aportar algo de lo que soy y mostrar a la sociedad de manera más visual y a mi modo de ver lo que muchos sentimos al respecto.

 

Eso he querido transmitir con estos retratos de personas que como yo creen que la lucha por la igualdad continua y que de un modo u otro estas acciones merecen una denuncia social.

 

Pues bien..... ¡Aquí está la mía! Sergio Huerta (fotógrafo y homosexual)

A few months ago, the news of the sentence from the Court of Justice of the European Union which mandated that each country may decide whether to forbid homosexuals to be blood donors -for allegedly having high risk of being carriers of viruses like HIV, really turned my stomach. Especially because not only it is an institution in which the word "justice" is part of its title, but also because the assumption that there is more risk of contracting HIV by homosexuals than heterosexuals would be moot today.

 

The subject itself outrages me and so does the fact that it was taken to the Court of the EU, considering that the most important and essential thing in a blood donation is that analyses should be performed for each of the samples after donation, regardless of who the blood comes from. However, the French doctor who decided to restrict the freedoms of the affected, Geoffrey Léger, incomprehensibly did not think alike.

 

Fortunately, everyday society takes a step forward in the fight against inequality; an inequality that should not exist only for reasons of sexual condition -falling in love with a man or a woman should not be a cause for legal controversy.

 

Over the past weeks, the LGBT community has had much to celebrate after same-sex marriage was legalized in a conservative stronghold like the US, which has a positive impact on the rest of the world for its powerful media machinery and also because traditionally it's been some sort of role model for other nations. 

 

But there is still much to do and many countries to fight for. Countries the belong to the so-called First World where situations sometimes verge on absurdity; the same situations that are horrifying in the case of the Second and Third World.

 

As an individual I can try to change things by voting and manifesting in the street. As an artist, I can offer a part of what I am and portrait society in a more visual manner, which, in my view, is how many feel about it.

 

This is what I wanted to convey with these portraits of people like me, who believe in continuing the fight for equality and in because of one or another reason these actions deserve social criticism.

 

Well... Here I bring mine!    -Sergio Huerta (Photographer and gay)